viernes, 6 de mayo de 2011

Tapas vs. kebabs

El lugar es Montpellier. La hora son las 8 de la tarde, hora de cenar francesa. En este mismo instante estoy en la terraza de un pequeño pero coqueto bar disfrutando de los últimos rayos del sol junto a una cerveza mientras espero a unos amigos. A mi lado se sienta una pareja con la clara intención de disfrutar de un monstruoso kebab comprado en el árabe de la esquina y pide un par de cervezas.

Cualquier patrón de bar español habría prohibido a los dos jóvenes comer el susodicho kebab en su recinto (¡habráse visto!). Aquí a nadie le sorprendió. ¿La razón? En Francia la mayoría de los bares por no tener, no tienen ni cacahuetes así que, ¿por qué no dejarte traer tu propia comida, mientras pidas alguna bebida?

Francia, tierra de la haute cuisine, contra España, el país de las tapas. En un lado del ring, la posibilidad de crear tu tarde perfecta comiendo tu pizza preferida acompañada de una cerveza en tu bar favorito. En el otro lado, la pequeña tapa que aparece mágicamente junto a tu bebida, junto a la posibilidad de poder pedir algo de comer sin levantarte de la silla.

A veces la vida nos impone decisiones difíciles...

jueves, 5 de mayo de 2011

De trenes y horarios

La SNCF, red de ferrocarriles francesa famosa por sus sempiternos retrasos debidos a huelgas, problemas técnicos y demás catástrofes naturales, vuelve a impresionar a sus usuarios con el lanzamiento de un nuevo concepto: los trenes "de horario variable".

El concepto es simple; los usuarios podrán seguir reservando sus billetes con meses de antelación para así conseguir un precio reducido, pero no sabrán la hora exacta de salida del tren hasta alrededor de una semana antes del viaje. La razón aducida por la SNCF son las numerosas obras de renovación que la compañía que se ocupa del mantenimiento de las vías (RFF) está llevando a cabo. A mi humilde entender, no es más que otro tejemaneje comercial de la SNCF para no sólo justificar, sino poder permitirse cuanto retraso se le antoje.

Que luego dicen que los españoles somos impuntuales e irresponsables, pero que ya se sabe que quien ve la paja en el ojo ajeno...



Imagen: Llegaba tarde por culpa de las huelgas de la SNCF... Perdí mi trabajo por culpa de las huelgas de la SNCF... Ya sólo me queda morir, ¡pero no puedo por culpa de las huelgas de la SNCF!

viernes, 22 de abril de 2011

Profesión: burócrata

Visto en Montpellier:


Francia, país de la burocracia por excelencia, no deja de superarse a sí mismo, como muestra la nueva creación ministerial: la Dirección de la Reglamentación y de la Tranquilidad Pública. Según su propio cartel, se ocupan de la "vigilancia de la vía pública", los "perros peligrosos y mordedores" y el "entorno urbano". Preguntando entre mis amigos franceses, ninguno ha podido decirme en qué consiste su trabajo exactamente.

A mi todo esto me hace pensar en esta viñeta de Quino:

lunes, 11 de abril de 2011

Croissants vs. Cruasanes

A todos los extranjeros nos pasa lo mismo: al cabo de un cierto tiempo viviendo en Francia se te olvida hasta qué punto los croissants franceses son deliciosos. Entonces vuelves a España y, como de costumbre, vas a la panadería a por una baguette y un croissant. Sólo que lo que te dan es un cruasán, todo pegajoso y seco.

Mikel López Iturriaga escribió hace poco en su blog El Comidista un artículo estupendo titulado ¿Por qué los cruasanes españoles son tan malos?, dando voz a esa impresión que todos los españoles expatriados en Francia tenemos: no es lo mismo un cruasán que un croissant.

Para los que vivimos por estas tierras, no hay más que volver chez soi para disfrutar de un croissant bien mantequilloso. Para el resto, el artículo El mapa del buen cruasán incluye una lista de panaderías y pastelerías recomendadas para comer buenos croissants. Pasteleros, a sus hornos. Y al resto, bon appétit.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Apellidos

Tres años, tres, llevo en el mismo apartamento, en la misma residencia, con el mismo nombre y los mismos apellidos en mi buzón. 

Tres años, tres, llevo coleccionando cartas de gente que no conozco. ¿Por qué? Porque el cartero ha decidido echar en mi buzón todas las cartas dirigidas a alguien con un apellido español, tengan o no su propio buzón en el edificio.

Me pregunto si les pasará a todos los expatriados o si es sólo cuestión del inútil de mi cartero...

sábado, 12 de febrero de 2011

Semestre (no) aprobado

Hecho nº 1: El nivel de rigidez de la burocracia francesa ha vuelto a superarse a si mismo.

Hecho nº 2: Voy a matar a mi profesora de yoga.

Un poco de contexto: en Francia la carrera va por años, no por asignaturas separadas. Uno se inscribe a un año determinado de su carrera y si la media es mayor de 10 sobre 20, apruebas todo, y sino, repites, como en el instituto. Hay además una asignatura optativa cada año que, aunque no cuenta para la media, hay que tener para que te validen el año.

He aprobado todas mis asignaturas. Tengo una media más que decente, con mención incluida. He hecho todas mis asignaturas optativas. Y, sin embargo, la desgraciada que da las clases de yoga ha decidido no validarme su clase porque no contó bien mis horas de presencia. Resultado: en mi boletín de notas, una enorme mención: SEMESTRE NON OBTENU.

¿La solución propuesta? Repetir el año que viene. Quedarme en Aviñón un año más, pagar la matrícula completa de nuevo (les recuerdo que aquí la cosa va por años, no por asignaturas) y todo para dar una clase a la semana de yoga. Sí, sí, una hora y media semanal de yoga.

Yo la mato. A ella, al que ideó el sistema educativo superior francés y a la madre que les parió.

Por suerte, mis plegarias han sido escuchadas por ese ente todopoderoso que es la secretaria de mi departamento quien, con sus poderes infinitos, me ha validado la asignatura por decreto. Y porque, por lo visto, no soy la primera que se queja de dicha profesora. Y en mi nuevo boletín: SEMESTRE OBTENU.

¿No se suponía que el yoga era una actividad relajante? Porque no sé al resto, pero a mí me ha dejado de un estresado...

viernes, 11 de febrero de 2011

True Story (II)

El sábado pasado mantuve una extraña conversación por el portero automático con un tipo que decía haber visto mi apellido en el buzón y quería saber si hablaba español.

- Sí, pero, ¿por qué lo pregunta? - le respondí, algo mosqueada. 

- Estamos buscando gente que hable español para proponerles unas lecturas. 

Como la cosa sonaba rara, rara, rara, le dije que no estaba interesada y me despedí amablemente. Por supuesto, cuando bajé y abrí el buzón, ahí estaban las prometidas "lecturas".

¡Despertad!, La verdad sobre el ocultismo / La Atalaya, Anunciando el Reino de Jehová

Hace poco me quejaba en este post de la sorprendente visita de dos testigos de Jehová franceses mientras estaba en un pueblo de Alicante. Parece que ahora también atraigo a los testigos de Jehová españoles en Francia.

Hay quien atrae a las chicas, quien atrae a los mosquitos, y quien atrae a los testigos de Jehová extranjeros. Cuestión de suerte.