Hoy, miércoles 7 de enero de 2015, tres hombres armados han atacado la sede parisina de Charlie Hebdo, revista de humor francesa en la misma línea que la española El Jueves. Equipados con armas automáticas, han matado a 12 personas y herido a otras diez.
¿Su crimen? Haber publicado caricaturas satíricas riéndose de la religión musulmana, como ya lo hicieran con la judía y, como es el caso del último número, con la cristiana.
Hoy es un día triste para la libertad de prensa en Francia y en el mundo, para la comunidad musulmana que se ve representada por extremistas sin haberlo pedido, para los cientos de miles de franceses que han crecido con Charlie Hebdo pero, sobre todo, para 12 familias que han perdido a un ser querido que sólo quería hacer pensar y sacar una sonrisa a sus lectores.
Hoy, yo soy Charlie.
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miércoles, 7 de enero de 2015
jueves, 29 de marzo de 2012
Un café y un macaron
Si algún día vais a Francia, que nadie se sorprenda si un día os preguntan si queréis un macaron con vuestro café.
Nótese la diferencia entre un macaron y un macarrón ya que, aunque en francés se pronuncien igual, no tienen nada que ver. Para los que no los conozcan, los macarons son pastelitos tradicionales similares a un cruce entre una mini-hamburguesa fluorescente y un merengue (véase la foto).
Este dulce está hecho a base de almendra, azúcar y clara de huevo, es crujiente por fuera y blando por dentro, y prácticamente todas las ciudades francesas se vanaglorian de haberlo inventado. Se vende en todos los sabores posibles e imaginables, con variantes propias de cada región, y son tan populares que incluso McDonald’s los ha incluido en su menú (sección "macarons").
Para los que gusten de lo tradicional, quizás el lugar más famoso sea la casa de repostería de lujo Ladurée de París, inventora del macaron doble y fabricante de macarons desde hace 150 años.
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| Muchos macarons |
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| McMacarons |
domingo, 23 de enero de 2011
Mercadillos y otros cacharros
En este segundo episodio de las Guías Gafapastas vamos a hablar de una fuente inagotable de maravillas para todo gafapasta que se precie: los mercadillos callejeros.
En Francia hay dos tipos de mercadillos: los mercadillos y los rastrillos de segunda mano. Los primeros son un poco como los mercadillos españoles, con puestos de comida, ropa y cacharrería varia, pero eso sí, todo nuevo. Luego están los marchés aux puces (literalmente, mercados de pulgas), el sueño de todo gafapasta: un manantial de ropa y objetos vintage a precios irrisorios donde se puede encontrar absolutamente de todo, desde libros de historia hasta sillas plegables, pasando por teteras, vaqueros y hasta esquíes. Eso sí, todo de segunda mano.

Consejo: si tenéis ropa, libros u otros chismes usados de los que os queráis deshacer, acercaos a alguno de los puestos, ya que muchos compran o intercambian material. No pagan mucho, pero menos se gana acumulando trastos al fondo del armario.
Aquí os van los imprescindibles:
París
Les Puces de Saint-Ouen
El marché aux puces más famoso de París y el mercadillo de antigüedades más grande del mundo donde se codean collares a 2€ con sillas del siglo XVII cuyo precio no menciono por no herir sensibilidades. Merece la pena pasearse, aunque sólo sea a cotillear. Mi recomendación: es preferible ir pronto por la mañana, porque después se llena de gente y es un incordio.
Metro Pte de Clignancourt (línea 4)
Autobuses n°56 - 60 - 85 - 95 - 137 - 166 - 255 - PC (3).
Sábados de 9 a 18h.
Domingos de 10 a 18h.
Lunes de 11 a 17h.
Lyon
Les Puces du Canal
El mercadillo más grande de Lyon, situado al borde del canal del Ródano. En su mayor parte está cubierto, pero los domingos los puestos desbordan por fuera del recinto. La clave: los puestos fijos suelen ser de los anticuarios, pero si lo que se busca es el batiburillo, lo mejor son los puestos exteriores. Eso sí, ojo a los horarios, que éste sigue la tradición francesa de empezar a unas horas imposibles y acabar cuando en España acabamos de desayunar.
Autobuses 7 y 37, parada Le Roulet
Aviñón
Marché des Carmes
Mercadillo a escala Aviñonense (es decir, más bien pequeñito) pero lleno de las cosas más inesperadas y con un par de enormes puestos de libros muy interesantes. Prepárense a madrugar porque, como enmuchos pueblos muchas ciudades pequeñas, la gente va muy pronto y muchos puestos cierran a mediodía en lugar de a la una.
Place des Carmes
Domingos de 6 a 13h.
Índice de las Guías Gafapastas
En Francia hay dos tipos de mercadillos: los mercadillos y los rastrillos de segunda mano. Los primeros son un poco como los mercadillos españoles, con puestos de comida, ropa y cacharrería varia, pero eso sí, todo nuevo. Luego están los marchés aux puces (literalmente, mercados de pulgas), el sueño de todo gafapasta: un manantial de ropa y objetos vintage a precios irrisorios donde se puede encontrar absolutamente de todo, desde libros de historia hasta sillas plegables, pasando por teteras, vaqueros y hasta esquíes. Eso sí, todo de segunda mano.
Consejo: si tenéis ropa, libros u otros chismes usados de los que os queráis deshacer, acercaos a alguno de los puestos, ya que muchos compran o intercambian material. No pagan mucho, pero menos se gana acumulando trastos al fondo del armario.
Aquí os van los imprescindibles:
París
Les Puces de Saint-Ouen
El marché aux puces más famoso de París y el mercadillo de antigüedades más grande del mundo donde se codean collares a 2€ con sillas del siglo XVII cuyo precio no menciono por no herir sensibilidades. Merece la pena pasearse, aunque sólo sea a cotillear. Mi recomendación: es preferible ir pronto por la mañana, porque después se llena de gente y es un incordio.
Metro Pte de Clignancourt (línea 4)
Autobuses n°56 - 60 - 85 - 95 - 137 - 166 - 255 - PC (3).
Sábados de 9 a 18h.
Domingos de 10 a 18h.
Lunes de 11 a 17h.
Lyon
Les Puces du Canal
El mercadillo más grande de Lyon, situado al borde del canal del Ródano. En su mayor parte está cubierto, pero los domingos los puestos desbordan por fuera del recinto. La clave: los puestos fijos suelen ser de los anticuarios, pero si lo que se busca es el batiburillo, lo mejor son los puestos exteriores. Eso sí, ojo a los horarios, que éste sigue la tradición francesa de empezar a unas horas imposibles y acabar cuando en España acabamos de desayunar.
Autobuses 7 y 37, parada Le Roulet
Sábados y domingos de 6 a 13h.
Aviñón
Marché des Carmes
Mercadillo a escala Aviñonense (es decir, más bien pequeñito) pero lleno de las cosas más inesperadas y con un par de enormes puestos de libros muy interesantes. Prepárense a madrugar porque, como en
Place des Carmes
Domingos de 6 a 13h.
Índice de las Guías Gafapastas
jueves, 25 de febrero de 2010
Libros, libros y más libros
Para inaugurar las Guías Gafapastas, y porque lo primero que hace un gafapasta antes de viajar es documentarse correctamente, una entrada sobre librerías.



Y es que hay tiendas de libros y librerías, que no son exactamente lo mismo. Mientras en las primeras uno va, compra libros y punto; las segundas tienen algo más que las hace especiales, sea el tipo de libros, el librero o la librería misma. Las librerías de las que os voy a hablar tienen ese algo que hace que valga la pena la visita, aunque no se compre un libro.
París:
Shakespeare and Company.

Cualquier artículo sobre librerías especiales que se precie debe empezar por Shakespeare and Company (que, de hecho, sale incluso en algunas guías turísticas). Esta librería anglófona está situada en pleno Quartier Latin de París, y es absolutamente espectacular. Se entra por el apartamento que su fundador ocupaba en 1951, cuando abrió la librería, y que da acceso a los miles del libros que ocupan las paredes de suelo a techo. Entre ellos; sillones, sofás y escaleras invitan a perderse en alguna de las salas, asistir a las lecturas semanales o a alguna de las conferencias y firmas de libros de escritores angloparlantes que invitan cada mes.
Dirección:
37, rue de la Bûcherie
75005 París
Para más información, la página web es una verdadera maravilla: http://www.shakespeareandcompany.com/
Alias.

Especializada en libros sobre arte y obras raras, Alias es una de esas librerías en las que uno podría pasar años rebuscando, sin por ello llegar a descubrir todo lo que en ella se esconde. Como bien dijo mi padre cuando la visitó, su divisa bien podría ser "respeten el desorden". Pilas y pilas de libros que esconden aún más pilas abarrotan cada rincón del local, en un complicado orden que tan sólo el dueño conoce. Entre los cientos de obras en venta hay desde libros de segunda mano a un par de euros hasta obras imposibles de encontrar a varios cientos, codeándose la biografía ilustrada de algún músico de jazz incomprendido con un tratado completo de la pintura renacentista italiana del siglo XV.
Dirección:
21, rue Boulard
75014 París
Y como buen librero caótico y anclado en la tradición que se precie, no tiene página web.
Avignon:
Librairie Shakespeare.

De nuevo una librería inglesa bautizada en honor al más famoso escritor angloparlante, paradójicamente dirigida por un alemán, Wolfgang Zuckermann, que hará unos 15 años dejó su anterior tienda en Nueva York para crear esta librería / salón de té inglés en una pequeña calle de Avignon. Por alrededor de 6€ se puede disfrutar de un Devon Cream Tea para dos personas (té y scones con crema batida y mermelada incluídos, todo preparado artesanalmente y en el momento por el propio M Zuckermann) en alguna de las mesas del interior del local o en el romántico jardin interior. Aunque mucho más limitada que las librerías anteriormente citadas, su selección incluye los últimos bestsellers en lengua inglesa, además de una considerable sección de libros de segunda mano de todos los temas imaginables e inimaginables. La librairie Shakespeare es uno de esos lugares acogedores en los que el tiempo se detiene y se puede pasar horas y horas disfrutando de un buen libro y un té, o discutiendo de cualquier tema con el dueño.
Dirección:
155, rue de la Carreterie
84000 Avignon
Para más información, su página web es: http://shakespeare.bookshop.free.fr/
domingo, 7 de febrero de 2010
Escapada a París
Escribo estas líneas en el tren que me devuelve a Aviñón tras una corta visita junto a mi padre a la cité des lumières. Que, para empezar, luz poca; porque han sido cinco días de lluvia, nubes grises y mal tiempo en general. París, vamos.
Y una como las niñas chicas, mirándolo todo con los ojos como platos y suspirando en cada esquina porque ha descubierto una tienda increíble, una terracita acogedora o un rincón escondido maravilloso. Lo que tiene vivir en una ciudad de provincias, oye, que vamos a la ciudad y nos hacen los ojos chiribitas.
Nuestra visita ha sido completamente caótica, como lo suelen ser cuando viajo con mi padre, pero hemos descubierto sitios increíbles. Es lo bueno de conocerse bien una ciudad, que puedes dejar de lado las "turisticadas" y recorrerte esas zonas del mapa sin dibujitos de monumentos.
Esta visita me ha dado una idea para un proyecto de guía de viajes alternativa que iré colgando aquí en La Metafísica próximamente.
¡Menos mal que siempre nos quedará París!
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