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viernes, 8 de febrero de 2013

Nochevieja en Francia

Las uvas
He de decir una cosa: la navidad en Francia is different.

Si bien Nochebuena es, como en España, una noche familiar, Nochevieja se celebra únicamente entre amigos, los padres por un lado y los jovenzuelos por otro. Nada de cena en familia y a esperar hasta después de medianoche como Cenicienta; aquí desde las 7 o las 8 se hace una fiesta con más alcohol que comida, se intenta aguantar hasta medianoche en un estado medio decente y, si alguien se acuerda de mirar la hora a tiempo, se para la fiesta momentáneamente, se hace la cuenta atrás, todo el mundo brinda y que siga la fiesta.

El problema es que a mi en estas situaciones me sale una vena tradicionalista que no vean y me acabo empecinando en seguir tradiciones españolas que nunca me habían importado, por cabezona. Como bien dice el refrán, nunca se aprecia lo que se tiene hasta que se pierde.

Y así es como acabé viviendo uno de mis Grandes Momentos como expatriada en Francia: sentada yo solita con mis 12 uvas delante de la retransmisión online de las campanadas de la Puerta del Sol bajo la atenta mirada (y los flashes de las cámaras) de todos mis amigos franceses.

Menos mal que no me atraganté ni nada, que sino ya estaba yo viendo venir el vídeo en Youtube: "española idiota casi muere al meterse 12 uvas en la boca a la vez".

Si al final va a resultar que es España la que es different...

martes, 10 de abril de 2012

Felices Pascuas


Una está acostumbrada a que Pascua sea sinónimo de Semana Santa, procesiones, torrijas y monas de Pascua; tradiciones desconocidas al norte de los Pirineos. Aún recuerdo las diferentes tradiciones que descubrí durante mi primer año en Francia, y de nuevo en Luxemburgo.

Mi primer gran descubrimiento fue al ir a por un croissant a la pastelería y descubrir la invasión de los conejos de Pascua. Vienen en todos los tamaños, pueden ser de brioche, chocolate, crema o cualquier cosa medianamente comestible y no importa cuántos comas, se reproducen de forma ilimitada. Creo que he ganado alrededor de 2 kg esta semana por culpa de los dichosos conejos.

conejo de pascua
Conejo de Pascua

Mi segundo gran momento fue al ir a la farmacia el viernes santo y recibir el cambio y un huevo rojo. Ante mi cara de quédemonioshagoyoconesto, la farmacéutica me explicó que era un huevo duro, regalo típico de Pâques, y que me lo podía comer. Y, no contentos con engordarme a base de conejos y huevos duros, al llegar al trabajo me encontré sobre mi mesa un Kinder Sorpresa (en Luxemburgo son Kinder Überraschung, en ese hermoso idioma que es el alemán). Porque los huevos pueden ser duros o de chocolate, y también están por todas partes.

huevos de pascua
Huevos de pascua

Mi tercer gran momento fue al intentar explicar a mis amigos qué son las procesiones de Semana Santa y por qué, aunque lo parezca, no tienen nada que ver con el Ku Klux Klan. Su respuesta suele ser invariablemente una versión de la famosa cita de Obélix: “ils sont fous ces espagnols” (“están locos estos españoles”).

Y ahora me voy a hacer deporte, que esto de la Pascua me ha costado la mitad de la operación bikini. 

Dichosos conejos.

jueves, 23 de junio de 2011

Fête de la Musique

Escribo esta entrada con las pocas fuerzas que me quedan tras una noche de jolgorio y cachondeo, pero sobre todo, de mucha, mucha música.

Y es que este martes, 21 de junio y solsticio de verano, las calles de Francia se llenaron de música y conciertos gratuitos, tanto profesionales como amateurs, para celebrar la Fiesta de la Música. Esta fiesta fue creada en 1982 por Jack Lang, ministro de cultura francés por aquel entonces, e institucionalizada un año más tarde. Desde entonces, el éxito ha sido tal que ya se celebra en más de 100 países, aunque en ninguno tiene tanta importancia como en Francia.

Desde principios de mes todo el mundo espera con impaciencia su llegada, y todos los músicos nacionales y extranjeros que la conocen planean su espectáculo con meses de antelación mientras intentan reservar una buena esquina o plaza para tocar. La fiesta acaba tarde (o pronto, depende de cómo se mire) y, en ciudades como Montpellier, representa el comienzo de los nuevos horarios de verano, cuando se permite a los bares cerrar una hora más tarde.

Dicho esto, me voy a adecentarme un poco, que tanto concierto gratuito me ha dejado para el arrastre...

domingo, 23 de enero de 2011

Mercadillos y otros cacharros

En este segundo episodio de las Guías Gafapastas vamos a hablar de una fuente inagotable de maravillas para todo gafapasta que se precie: los mercadillos callejeros.

En Francia hay dos tipos de mercadillos: los mercadillos y los rastrillos de segunda mano. Los primeros son un poco como los mercadillos españoles, con puestos de comida, ropa y cacharrería varia, pero eso sí, todo nuevo. Luego están los marchés aux puces (literalmente, mercados de pulgas), el sueño de todo gafapasta: un manantial de ropa y objetos vintage a precios irrisorios donde se puede encontrar absolutamente de todo, desde libros de historia hasta sillas plegables, pasando por teteras, vaqueros y hasta esquíes. Eso sí, todo de segunda mano.

Consejo: si tenéis ropa, libros u otros chismes usados de los que os queráis deshacer, acercaos a alguno de los puestos, ya que muchos compran o intercambian material. No pagan mucho, pero menos se gana acumulando trastos al fondo del armario.

Aquí os van los imprescindibles:

París

Les Puces de Saint-Ouen
El marché aux puces más famoso de París y el mercadillo de antigüedades más grande del mundo donde se codean collares a 2€ con sillas del siglo XVII cuyo precio no menciono por no herir sensibilidades. Merece la pena pasearse, aunque sólo sea a cotillear. Mi recomendación: es preferible ir pronto por la mañana, porque después se llena de gente y es un incordio.
  Metro Pte de Clignancourt (línea 4)
  Autobuses n°56 - 60 - 85 - 95 - 137 - 166 - 255 - PC (3).
  Sábados de 9 a 18h.
  Domingos de 10 a 18h.
  Lunes de 11 a 17h.


Lyon

Les Puces du Canal

El mercadillo más grande de Lyon, situado al borde del canal del Ródano. En su mayor parte está cubierto, pero los domingos los puestos desbordan por fuera del recinto. La clave: los puestos fijos suelen ser de los anticuarios, pero si lo que se busca es el batiburillo, lo mejor son los puestos exteriores. Eso sí, ojo a los horarios, que éste sigue la tradición francesa de empezar a unas horas imposibles y acabar cuando en España acabamos de desayunar.

Autobuses 7 y 37, parada Le Roulet

Sábados y domingos de 6 a 13h.


Aviñón

Marché des Carmes
Mercadillo a escala Aviñonense (es decir, más bien pequeñito) pero lleno de las cosas más inesperadas y con un par de enormes puestos de libros muy interesantes. Prepárense a madrugar porque, como en muchos pueblos muchas ciudades pequeñas, la gente va muy pronto y muchos puestos cierran a mediodía en lugar de a la una.

Place des Carmes
Domingos de 6 a 13h.

Índice de las Guías Gafapastas

domingo, 26 de diciembre de 2010

¿A qué huele la Navidad?

Me encanta pasearme por los mercados de Navidad y disfrutar del ambiente, aunque no compre nada. La idea es la misma aquí y allí, pero pequeños detalles cambian; entre ellos el olor.


El mercado de Navidad de Madrid huele a castañas, pero también a musgo, a abeto y a serrín. Los mercados españoles huelen a belén, a plantas y a invierno, al plástico de los puestos de bromas y, a menudo, al cuero de los puestos de artesanía. 





Los mercados de Francia, sin embargo, huelen sobre todo a comida. El mercado de Aviñón huele a vino caliente, a fiambre y a lavanda (bueno, de hecho todo huele a lavanda en Provenza). El mercado de Montpellier huele también a vino caliente, pero se acompaña del olor a canela y, aunque parezca una tipicada, a crepes. Los mercados del norte huelen además a tartiflette, un plato estupendo para calentarse en invierno a base de patatas, queso y bacon en cantidades industriales. 


¡Como me gusta el olor a Navidad!

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Navidad


Hace unos días publiqué una entrada sobre el día del Armisticio (véase aquí) en el que mencionaba la "aconfesionalidad" de los estados francés y español y su aplicación práctica. Pues bien, hoy voy a hacer de abogada del diablo y comentar una cosa que me ha llamado la atención:

Pongámonos en antecedentes: España es un estado aconfesional, es decir, aquel en el que el gobierno no se adhiere a una religión oficial, pero permite la colaboración con los distintos credos por igual. Francia, por otra parte, es un estado laico en el que el gobierno es totalmente independiente de cualquier organización o confesión religiosa.
Toda esta palabrería viene a decir que, si bien en España el gobierno tiene "derecho", según la constitución, a celebrar fiestas religiosas, debería celebrar tanto la Navidad como la Fiesta del Cordero, puesto que todas las religiones son iguales; y que sin embargo Francia no debería celebrar ninguna, dado que eso significaría unir gobierno y religión.

Y entonces, me pregunto, si estoy viviendo en un estado que sólo autoriza la práctica de la religión en privado, ¿por qué demonios tengo que soportar durante las tres horas y media que dura mi turno de trabajo los dichosos villancicos del gigantesco árbol de navidad que nos han plantado en medio del comedor de mi facultad pública?

Odio trabajar cara al público en época navideña.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Pasen y beban


Entre las tradiciones varias del país de los croissants hay una que me resulta especialmente simpática, y es la fiesta de bienvenida al nuevo Beaujolais.

Cada tercer jueves de noviembre el país entero, y especialmente la zona del valle del Ródano, se reúne en las plazas centrales de ciudades y pueblos para celebrar la nueva cosecha del vino de la región de Beaujolais. Durante esa noche abuelos, estudiantes, amas de casa y melenudos todos mezclados se reúnen para beber y decidir si la cosecha de ese año ha sido buena o no; tarea que se complicada a medida que avanza la noche y se vacían las cubas, todo hay que decirlo. Y como Avignon no puede ser menos, aprovecharon los puestos del mercado de navidad para ofrecer degustaciones gratis a todo el que pasaba.

¿El veredicto de este año? Aquellos que sobrevivieron a la resaca de la mañana siguiente son unánimes: 2009 trajo una buena cosecha. ¡Ahora solo queda bebérsela toda antes del año que viene.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Feliz día del Armisticio


Para tal día como hoy, 11 de noviembre, un post alegre; y es que hoy celebramos en Francia el aniversario del armisticio de la Primera Guerra Mundial.

Francia tiene a gala el ser un estado realmente aconfesional, no como España que, pese a nuestra querida Constitución, tenemos de aconfesional lo que yo de gimnasta olímpica. Lo malo es que eso elimina de un plumazo todos los festivos dedicados a santos y patrones varios y, como algún día festivo había que dar a los sufridos trabajadores franceses antes de que montaran una huelga, han decidido conmemorar actos históricos notables. De ahí, nuestro día del Armisticio.

¿No les parece bonito dar un día libre a todo un país para celebrar la paz?

Así que, como allá donde fueres haz lo que vieres,

¡La Metafísica Del Croissant les desea un feliz día del Armisticio!

jueves, 16 de julio de 2009

De teatro y otras locuras (II): el día que fui inmigrante ilegal


En mi periplo por el festival, intento siempre buscar obras diferentes, especiales, arriesgadas; y el otro día encontré a la candidata perfecta: "Ticket", una performance que propone seguir los pasos de un inmigrante ilegal que intenta pasar al "otro lado". Y menuda performance...

Para empezar, no se desarrolla en un teatro, sino que te dan cita al borde de un bosquecillo en medio de la isla de la Barthelasse (una islita que hay en el medio del Ródano a su paso por Avignon). Una vez todos los "inmigrantes" reunidos, aparece el protagonista ya en su papel de camello, dándonos instrucciones para pasar al "otro lado" sin demasiados problemas. Nunca des tu nombre ni tu lugar de origen. No des nombres de otros. No respondas, ni siguiera asientas o niegues con la cabeza. Si te preguntan algo, tú sólo responde: "King Phone". De lo contrario, serás deportado, y todo tu esfuerzo habrá sido inútil.
Una vez que se aseguró de que todos habíamos comprendido, nos hizo cruzar el bosquecillo, obligándonos a escondernos cada vez que pasaba un coche cerca y a correr en las zonas despejadas. "Y los viejos que no pueden correr se quedan atrás, no les esperéis".
Al final del camino nos espera un polaco que, armado de una metralleta y dando gritos incomprensibles, nos quita los pasaportes y tarjetas de identidad. Y ahora que todos estamos cansados, acojonados y sin papeles, nos conduce a la parte trasera de un camión, donde otro polaco nos mete a empujones y cierra con llave, dejándonos a oscuras y muertos de calor (aclaremos que un contenedor metálico cerrado a cal y canto a pleno sol una tarde de julio acaba pareciendo más un baño turco que un medio de transporte). En ese momento se integra a la troupe un cámara dedicado a grabar las caras de horror del personal con su cámara de infrarrojos, por si no habíamos sido suficientemente humillados.

Entonces comienza la segunda parte de la performance, en la que oyes más que ves, y sientes más que oyes. Se escucha una pelea a tiros entre los polacos y el camello que, por suerte, parece solucionarse sin muertos. De repente, el contenedor empieza a moverse, como si el camión se hubiera puesto en marcha. Entonces aparece entre nosotros una joven negra que nos cuenta su historia, su sufrimiento para llegar hasta aquí. Poco después el camión se detiene, se abre el portón y aparece uno de los polacos, el más asqueroso de todos, armado hasta los dientes y apuntándonos a los ojos con una linterna. Nos grita algo en polaco que suena a insulto. Se dirige hacia la joven y, delante de todos nosotros, abusa de ella, verbal y físicamente. Una vez satisfecho se va y el camión vuelve a ponerse en marcha. Dentro se ha hecho el silencio.
Después de un rato indeterminado, paramos y nos llegan voces desde fuera que indican que hemos llegado a la aduana. El portón se abre y los "inmigrantes" nos apartamos rápidamente, temiendo un nuevo ataque polaco. Sin embargo, es la policía; nos han descubierto. Ya nunca llegaremos al "otro lado". Salimos del contenedor lentamente, sudorosos y con miedo.
Entonces aparecen los actores a saludar, y les acogemos con un aplauso silencioso, intenso. Nos lleva un rato recuperar el habla, como si acabáramos de despertar de un sueño profundo. Nos devuelven los papeles y nos dan las gracias por haber venido.

No es sólo un magnífico espectáculo. Es un trozo de vida y, para muchos, una realidad personal; y eso es capaz de quitarle el habla a cualquiera.

En cualquier caso, si alguno de vosotros pasa por aquí durante el festival, no dudéis en acercaros a ver "Ticket". Merece la pena.

miércoles, 8 de julio de 2009

De teatro y otras locuras (I)

Ayer, en el trayecto entre la calle central de Avignon y mi casa me crucé con tres monjas barbudas en moto, una japonesa vestida de blanco cargando un árbol, media docena de payasos, cuatro detectives de incógnito, una pareja a bordo de una cama motorizada, tres amas de casa - animadoras, un futbolista haciendo malabares con una sartén, un huevo y una maza en llamas, un piano de cola en la terraza de un bar de viejos, un grupo de ángeles con paraguas azules y varios miles de carteles de todos los colores y tamaños inimaginables.

No, no me he vuelto loca, lo que pasa es que ha empezado el Festival de Teatro, y aquí no se andan con chiquitas. Durante las próximas tres semanas tendrán lugar más de cien espectáculos al día; tanto en teatros como por la calle, pasando por escenarios tan inesperados como un contenedor de un carguero o el hall del ayuntamiento.

Para dar un poco de envidia, aquí dejo una parte de las fotos que tomé ayer mientras paseaba. Haced click para ampliar.
Más en próximas entregas.

domingo, 26 de abril de 2009

El mundo está loco, loco

Desde que vivo en Francia no hago más que conocer gente de todos los orígenes, colores y tradiciones, y cuantos más conozco, más me maravillan sus costumbres.

Como por ejemplo, que en Honduras en Nochevieja, se tiran monedas al aire "para llamar al dinero" y luego se cogen un par de maletas vacías y se da la vuelta a la manzana "para viajar mucho". Mi amiga hondureña, que ahora vive aquí en Francia con su marido francés, me cuenta que ella sigue haciéndolo cada año. No os cuento las caras que tiene que poner la familia del marido, todos tan franceses y sobrios...
Ayer los asistentes a la fiesta de cumpleaños de esta chica aprendimos otra tradición cuando decidió sacar una botella de tequila y explicó que primero se beben 5 chupitos seguidos, y luego ya cada uno sigue bebiendo lo que quiera. Y obviamente quien no se comprometa a beber los 5 no bebe ninguno. No voy a detallar el estado del personal al final de la fiesta, pero os lo podéis imaginar.

Cambiando de tema, de país, e incluso de continente, hace un par de navidades nos juntamos varios erasmus de nacionalidades diversas a compartir tradiciones locales. Todos tenían que si el árbol de navidad, que si los pasteles... hasta que habló la sueca y nos contó que los suecos y finlandeses, llegado el 14 de enero o Knut's Day se comen los dulces que decoran el árbol de navidad y después se deshacen de dicho árbol... tirándolo por la ventana. A ver quién es el machito que sale de paseo ese día...

La habitante del búnker también es una buena fuente de información, y ya que estamos con la navidad, recuerdo que me contó que a la Nochebuena se la llama "Dickbauch" o "estómago gordo" porque sino comes mucha comida serás perseguido por demonios durante la noche.

Entre los franceses la cosa es más sosita, pero tienen una fiesta que me encanta, la Chandeleur, una fiesta religiosa dedicada a la virgen en la que en vez de rezar, se comen crêpes. O la fiesta del Poisson d'Avril (literalmente el Pescado de Abril), una especie de Santos Inocentes en la que, en vez de muñequitos, se pegan pescados de papel en las espaldas de la gente, y se hacen bromas incluso en la prensa seria o en la televisión. Cuando se descubre la broma, hay que gritar "poisson d'avril!".

Hay muchas, muchísimas más tradiciones estupendas y me encanta descubrirlas, así que si conocéis alguna que os haya llamado la atención, ¡estoy deseando escucharla!