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lunes, 22 de noviembre de 2010

Cliché

Los franceses no se lavan.

Los españoles comen paella mientras corren delante de un toro.

Los mexicanos llevan grandes sombreros y cantan rancheras mientras beben tequila.

Para todo aquel al que, como a mi, le fascine el mundo de los clichés, Cédric Villain, profesor de Artes Aplicadas de l'ESAAT de Roubaix (Francia), a creado un delicioso vídeo que recopila muchos de los tópicos que existen sobre su propio país. 

Su página web permite ver y descargar gratuitamente el vídeo en francés e inglés. Para la sección hispanohablante, aquí dejo la versión en francés con subtítulos en español.



Ya que estamos, ¿qué clichés os han dicho sobre vuestro país y cuáles tenéis vosotros sobre otros países?

domingo, 22 de noviembre de 2009

La invasión de las frases misteriosas


Hace un par de meses, en uno de esos días en los que paseaba distraída por las calles de Avignon, me fijé de casualidad en una inscripción en el suelo hecha con pintura roja que rezaba: "REVEILLE-TOI" (Despierta). Nada acompañaba la pequeña frase, ninguna explicación o pista que indicara quién la hizo o por qué estaba ahí.


A lo largo de estos meses las aceras de la ciudad se han ido llenando de estas inscripciones misteriosas. Unas dicen "FAIS COMME CHEZ TOI" (Siéntete como en casa).


Otras dicen "T'ES ENCORE LÀ" (Todavía estás aquí).


Pero, como en el primer caso, ninguna explicación.

A partir de ahora tendré que prestar mucha más atención a dónde piso, no vaya y sea que me pierda la solución al enigma de las frases misteriosas - que, por supuesto, haré saber aquí en La Metafísica del Croissant en cuanto sea desvelada.

jueves, 16 de julio de 2009

De teatro y otras locuras (II): el día que fui inmigrante ilegal


En mi periplo por el festival, intento siempre buscar obras diferentes, especiales, arriesgadas; y el otro día encontré a la candidata perfecta: "Ticket", una performance que propone seguir los pasos de un inmigrante ilegal que intenta pasar al "otro lado". Y menuda performance...

Para empezar, no se desarrolla en un teatro, sino que te dan cita al borde de un bosquecillo en medio de la isla de la Barthelasse (una islita que hay en el medio del Ródano a su paso por Avignon). Una vez todos los "inmigrantes" reunidos, aparece el protagonista ya en su papel de camello, dándonos instrucciones para pasar al "otro lado" sin demasiados problemas. Nunca des tu nombre ni tu lugar de origen. No des nombres de otros. No respondas, ni siguiera asientas o niegues con la cabeza. Si te preguntan algo, tú sólo responde: "King Phone". De lo contrario, serás deportado, y todo tu esfuerzo habrá sido inútil.
Una vez que se aseguró de que todos habíamos comprendido, nos hizo cruzar el bosquecillo, obligándonos a escondernos cada vez que pasaba un coche cerca y a correr en las zonas despejadas. "Y los viejos que no pueden correr se quedan atrás, no les esperéis".
Al final del camino nos espera un polaco que, armado de una metralleta y dando gritos incomprensibles, nos quita los pasaportes y tarjetas de identidad. Y ahora que todos estamos cansados, acojonados y sin papeles, nos conduce a la parte trasera de un camión, donde otro polaco nos mete a empujones y cierra con llave, dejándonos a oscuras y muertos de calor (aclaremos que un contenedor metálico cerrado a cal y canto a pleno sol una tarde de julio acaba pareciendo más un baño turco que un medio de transporte). En ese momento se integra a la troupe un cámara dedicado a grabar las caras de horror del personal con su cámara de infrarrojos, por si no habíamos sido suficientemente humillados.

Entonces comienza la segunda parte de la performance, en la que oyes más que ves, y sientes más que oyes. Se escucha una pelea a tiros entre los polacos y el camello que, por suerte, parece solucionarse sin muertos. De repente, el contenedor empieza a moverse, como si el camión se hubiera puesto en marcha. Entonces aparece entre nosotros una joven negra que nos cuenta su historia, su sufrimiento para llegar hasta aquí. Poco después el camión se detiene, se abre el portón y aparece uno de los polacos, el más asqueroso de todos, armado hasta los dientes y apuntándonos a los ojos con una linterna. Nos grita algo en polaco que suena a insulto. Se dirige hacia la joven y, delante de todos nosotros, abusa de ella, verbal y físicamente. Una vez satisfecho se va y el camión vuelve a ponerse en marcha. Dentro se ha hecho el silencio.
Después de un rato indeterminado, paramos y nos llegan voces desde fuera que indican que hemos llegado a la aduana. El portón se abre y los "inmigrantes" nos apartamos rápidamente, temiendo un nuevo ataque polaco. Sin embargo, es la policía; nos han descubierto. Ya nunca llegaremos al "otro lado". Salimos del contenedor lentamente, sudorosos y con miedo.
Entonces aparecen los actores a saludar, y les acogemos con un aplauso silencioso, intenso. Nos lleva un rato recuperar el habla, como si acabáramos de despertar de un sueño profundo. Nos devuelven los papeles y nos dan las gracias por haber venido.

No es sólo un magnífico espectáculo. Es un trozo de vida y, para muchos, una realidad personal; y eso es capaz de quitarle el habla a cualquiera.

En cualquier caso, si alguno de vosotros pasa por aquí durante el festival, no dudéis en acercaros a ver "Ticket". Merece la pena.

miércoles, 8 de julio de 2009

De teatro y otras locuras (I)

Ayer, en el trayecto entre la calle central de Avignon y mi casa me crucé con tres monjas barbudas en moto, una japonesa vestida de blanco cargando un árbol, media docena de payasos, cuatro detectives de incógnito, una pareja a bordo de una cama motorizada, tres amas de casa - animadoras, un futbolista haciendo malabares con una sartén, un huevo y una maza en llamas, un piano de cola en la terraza de un bar de viejos, un grupo de ángeles con paraguas azules y varios miles de carteles de todos los colores y tamaños inimaginables.

No, no me he vuelto loca, lo que pasa es que ha empezado el Festival de Teatro, y aquí no se andan con chiquitas. Durante las próximas tres semanas tendrán lugar más de cien espectáculos al día; tanto en teatros como por la calle, pasando por escenarios tan inesperados como un contenedor de un carguero o el hall del ayuntamiento.

Para dar un poco de envidia, aquí dejo una parte de las fotos que tomé ayer mientras paseaba. Haced click para ampliar.
Más en próximas entregas.

sábado, 30 de mayo de 2009

Chau

El 17 de mayo de este año el mundo entero perdió un artista, un poeta, un enamorado.
Para ti, Benedetti, porque tu voz sigue sonando alta y clara aún ahora



CHAU NUMERO 3

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

Mario Benedetti, 1920-2009

domingo, 12 de abril de 2009

Contra el aburrimiento... ¿música clásica?

Durante la última asamblea general el contaje de los votos sobre la huelga llevó una hora y media, y para evitar la deserción masiva de los asistentes por aburrimiento mortal, no se les ocurrió nada mejor que proyectar un par de vídeos de música clásica interpretada por... los teleñecos. Creo que ninguna propuesta de la huelga ha recibido una ovación tan unánime como dichos videos...
Aquí los dejo a ver si alegran un poco la mañana - que, por lo menos aquí, está gris y asquerosa.

La Habanera

La Canción de la Alegría

El Danubio Azul

Presidente, Señor Presidente


Hace unos meses fui invitada a asistir en un teatrito de Avignon a una obra de teatro / concierto de un tal Stéphane Roux, un artista avignonés. El espéctaculo consistió en una sucesión de canciones a cual mejor, con una breve explicación entre ellas. El artista, absolutamente increíble; versátil, divertido, dulce e ingenioso.

Houuuu! se llama el espectáculo, y como Stéphane nos explico nada más empezar, aquí no se aplaude, sino que se abuchea, con especial predilección por los abucheos más originales.

Salimos tan encantados que compramos su disco a la salida, y menos mal que lo hicimos porque no está en venta en ninguna otra parte.

De todas formas, si alguien quiere saber un poco más o escuchar alguna canción, su myspace está bastante completo : http://www.myspace.com/stephaneroux


Hay muchas canciones que me gustan de ese disco, pero hay una especialmente que creo que no sólo es genial, sino que se ajusta perfectamente a nuestra situación actual de huelga y descontento, y por ello quería compartirla aquí (la traducción viene después), a falta de poder cantársela al presidente mismo...


Stéphane Roux
Houuuuu!
Président, Monsieur Président

Président, Monsieur Président,
Je t’écris comme Renaud ou Vien,
De ce coin où on a le temps,
De compter jusqu’à cent mille un.

Tout d’abord, Monsieur Président,
Je voudrais un monde plus grand,
De l’espoir un seul continent
Et des fleurs par milliers des champs.

Je voudrais, Monsieur Président,
Que les églises cessent leurs boniments,
Qu’on avue que Dieu, c’est le vent,
Que les prophètes sont des militants.

Président, Monsieur Président,
On se fout de nous depuis trop longtemps,
Rappelez-vous au club des puissants
Qu’une foule rien n’est plus méchant.

Maintenant, Monsieur Président,
Reconnais qu’il serait navrant
Que l’histoire dans un trou béant
Te balaie, t’oublie comme est temps.

Président, Monsieur Président,
Il te reste encore un moment,
Pour les rouges, les noirs, pour les blancs,
Pour écrire les droits du vivant.

Mais enfin, Monsieur Président,
Si tu es fat, comme moi, impuissant,
Je t’en prie sans colère, va-t-en,
D’autres mieux, d’autres auront le cran.

Président, Monsieur Président,
Je t’écris comme Renaud, ou Vien.
________________________


Presidente, Señor Presidente,
Te escribo como Renaud o Vien,
Desde ese rincón donde se tiene el tiempo
De contar hasta cien mil uno.

En primer lugar, Señor Presidente,
Querría un mundo más grande,
De esperanza un solo continente
Y miles de flores en los campos.

Querría, Señor Presidente,
Que las iglesias dejen su palabrería,
Que se admita que Dios, es el viento,
Que los profetas son militantes.

Presidente, Señor Presidente,
Se burlan de nosotros desde hace demasiado tiempo,
Recordad en el club de los poderosos
Que no hay nada más cruel que una multitud.

Ahora, Señor Presidente,
Reconoce que sería lamentable
Que la historia en un agujero inmenso
Te barra, te olvide como ya es hora.

Presidente, Señor Presidente,
Todavía te queda un rato,
Para los rojos, los negros, para los blancos,
Para escribir los derechos del ser vivo.

Pero por fin, Señor Presidente,
Si eres fatuo, como yo, impotente,
Te lo ruego sin enfado, vete,
Otros mejores, otros tendrán el valor.

Presidente, Señor Presidente,
Te escribo como Renaud o Vien.

viernes, 16 de enero de 2009

Vacanal en Madrid

Es oficial, Madrid ha sido invadida. Más de 100 vacas se esconden por las calles, las plazas, el metro… a la espera de paseantes desprevenidos a los que sorprender.
Forman parte del festival "Cow Parade" http://www.cowparade.com/ . Artistas y personalidades de todo el mundo, profesionales y aficionados, han pintado las 105 vacas que adornan Madrid a la espera de ser subastadas con fines benéficos.
A continuación os dejo una pequeña muestra del arte que pulula por mi ciudad patria.


Aquí la autora siendo atacada por una vaca psicodélica en la plaza de Manuel Becerra

La autora sorprendida por la vaca Kiss Me en los Jardines de Oriente

La vaca postal, que asaltó a la autora en el hall del metro de Manuel Becerra



Para el palacio real, una vaca real


Y para acabar, aunque no tenga mucho que ver, una bonita puesta de sol en un lateral del Palacio Real, que pude disfrutar de camino a casa durante mi paseo vacuno