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viernes, 23 de agosto de 2013

¡Españoles! ¡Toro! ¡Chorizo! ¡Olé!

Hace poco celebraron en el Carrefour al que voy a hacer la compra la "semana española", es decir, jamón, chorizo, y demás embutidos por doquier, paellas precocinadas hechas para y por franceses que en su vida han probado una paella made in Spain, y vino de garrafón que casi merece ser mezclado con gaseosa como castigo.

Y, lo mejor, el puesto triunfal a la entrada del súper con maniquí vestido de torero y bandera de Espuña ondeando orgullosa en el aire de los congeladores con aroma a chorizo y lejía.

La semana española en Carrefour

Un consejo a los recién emigrados y a aquellos que piensan emigrar: desconfiad de este tipo de secciones "españolas", y pedidles a vuestras madres, padres, y/o amigos que os envíen vuestros productos preferidos desde España. Que aunque el francés se vista de torero, francés se queda.


lunes, 12 de agosto de 2013

Pardonnez el título (de la película)

Hablar de cine en Francia es una ardua tarea, y no sólo porque, vaya usted a saber por qué, a los franceses les encanta el cine francés, si no por la cantidad de veces en las que mencionan películas de las que no he oído hablar en mi vida.

¿Recordáis la película más conocida de Todd Phillips, "Very Bad Trip"? Si no, seguro que la mayoría habéis visto la famosa película de Julia Roberts, "Just Married". O el taquillero musical "The Hit Girls". Que sí, que sí, que son películas americanas muy conocidas, seguro que las habéis visto.

¿Que siguen sin sonaros? ¿Y si os pregunto si habéis visto "The Hangover"(en España "Resacón en Las Vegas"),"Runaway Bride" ("Novia a la fuga") o "Pitch Perfect" ("Dando la nota")? Ahora seguro que sabéis de qué estoy hablando.

Póster de The Hangover en francés.

En realidad, son las mismas películas, pero en su versión francesa, y es que los franceses tienen la extraña costumbre de "traducir" los títulos de las películas de inglés... a inglés. Porque el inglés les suena bien, pero son unos mantas, y "Runaway Bride" pronunciado por un francés acaba dando "ganguey bgaide", que suena más a calle de Nueva Delhi que a divertida comedia romántica.

No sé cuantas veces me han preguntado si he visto una película, he contestado que no, y cuando me cuentan de qué va, resulta que sí que la he visto, pero con otro título. O al contrario, les pregunto si han visto "Monsters University" y me dicen que no, pero que han visto "Monstres Academy". Bien sûr.
Póster de Runaway Bride en francés

Para los curiosos, el tumblr "Pardon My Titres" publica regularmente pósters de películas "traducidas" de inglés a inglés para el mercado francés. Y menudas joyitas que salen.


lunes, 24 de junio de 2013

Visto en Montpellier: Zerda

Zerda: tienda en Montpellier

Esta tienda, "Zerda", existe de verdad, está en pleno centro de Montpellier y me saca una sonrisa cada vez que paso por delante.

Y para los curiosos, no, en francés "zerda" no significa nada; sólo les sonaba bien. ¡Si ellos supieran!


martes, 23 de abril de 2013

Francia da el sí al matrimonio gay

Dos chicas se besan frente a manifestantes contra las bodas gays
Dos chicas se besan frente a manifestantes contra el matrimonio homosexual

Hoy es día de fiesta y alegría para muchos aquí en Francia, y es que hace unas horas la Asamblea Nacional francesa aprobó por mayoría absoluta el texto que autoriza el matrimonio y la adopción entre personas del mismo sexo, convirtiéndose así en el 14º país del mundo en autorizarlos. El País ha publicado un artículo bastante completo al respecto.

Meses atrás, cuando se empezó a hablar de la proposición de ley, mi francesito me comentaba lo mucho que le había sorprendido el que España, país católico, apostólico y romano con una derecha tan enraizada, hubiera sido el tercer país del mundo en aprobar el matrimonio homosexual, antes que los países nórdicos, Canadá, u otros países tradicionalmente socialistas. Pero lo que más le había sorprendido, es lo civilizado de los detractores en España frente a la violencia de las reacciones en Francia.

Durante nuestra discusión, le hablé del clima en España durante los meses previos a la aprobación de dicha ley. Hubo manifestaciones multitudinarias de partidarios y detractores, recogidas de firmas, discursos y debates encendidos, e indignación general por parte de la derecha y la Iglesia católica, por supuesto. Recuerdo la famosa manifestación "por la familia" organizada en Madrid en 2005, como también recuerdo la gloriosa fiesta del Día del Orgullo Gay celebrada unos días más tarde.

El contraste con el clima actual en Francia es flagrante. Llama la atención que el país de los Derechos del hombre haya mostrado las reacciones más violentas ante esta proposición de ley. Todas y cada una de las manifestaciones contra el matrimonio homosexual se han saldado con incidentes violentos que han requerido la intervención de la policía. La radicalización de una parte de la oposición ha multiplicado por tres el número de denuncias por violencia homófoba (podéis leer la historia de uno de ellos en este artículo de El País). Las amenazas de muerte a diputados se han convertido en su pan de cada día.

Pero la cosa no se ha acabado con la aprobación del texto. La oposición ha convocado nuevas manifestaciones en los próximos días y exige un referéndum acerca de la ley. Y si bien el referéndum es poco problable, la incitación al odio y a la violencia homófoba sigue siendo palpable.

Mientras tanto, aquí en Montpellier la alcaldesa se prepara para casar al presidente de la asociación de gays y lesbianas local y su pareja en la que será la primera boda gay del país. Mi francesito y yo pensamos ir, no porque conozcamos a la feliz pareja, que no, si no porque ahora más que nunca es el momento de celebrar la victoria y mostrar al mundo entero que Francia por fin está a la altura de su famoso lema: "Liberté, égalité, fraternité".

martes, 2 de agosto de 2011

¡Playa!

Madrileña de pro, en cuanto la temperatura ha subido de 20º no he dejado de dar la plasta a mi francesito para ir a la playa, que para eso estamos al lado y una no está acostumbrada aún a estos lujos. Al poco, y supongo que para evitar asesinarme por pesada (eso es amor), tuve mi primer día de playa de este año.

Las playas del Meditterráneo se parecen mucho unas a otras, estén en Francia o en España. Uno llega, busca un sitio sin demasiado personal alrededor y clava el palo de su sombrilla a modo de bandera de conquistador. Una vez las toallas extendidas en la arena alrededor de la sombrilla y los cuerpos embadurnados de crema protección 50 (que, pese a ser española, una es más blanca que una camisa lavada con Ariel), llega el momento parrilla: 20 minutos de un lado, 20 del otro.

Pero no todo es igual. No ves al vendedor de aguacervezacocacola típico de las playas españolas, como tampoco encuentras los míticos quioscos de helados Mika. Lo que sí ves pasar son los carritos de helados, anunciados siempre con la misma tonadilla: "Beignets, chouchous!". Para los que no hablen francés, se lo traduzco: beignets, son buñuelos, y chouchous son almendras garrapiñadas.

Sí, en un dia de playa con 35º a la sombra, a los francesitos lo que se les antoja son buñuelos, habitualmente rellenos de chocolate. Algo así, ligerito y fresco.

Hay días en los que sospecho seriamente que los franceses son una raza diferente.

viernes, 6 de mayo de 2011

Tapas vs. kebabs

El lugar es Montpellier. La hora son las 8 de la tarde, hora de cenar francesa. En este mismo instante estoy en la terraza de un pequeño pero coqueto bar disfrutando de los últimos rayos del sol junto a una cerveza mientras espero a unos amigos. A mi lado se sienta una pareja con la clara intención de disfrutar de un monstruoso kebab comprado en el árabe de la esquina y pide un par de cervezas.

Cualquier patrón de bar español habría prohibido a los dos jóvenes comer el susodicho kebab en su recinto (¡habráse visto!). Aquí a nadie le sorprendió. ¿La razón? En Francia la mayoría de los bares por no tener, no tienen ni cacahuetes así que, ¿por qué no dejarte traer tu propia comida, mientras pidas alguna bebida?

Francia, tierra de la haute cuisine, contra España, el país de las tapas. En un lado del ring, la posibilidad de crear tu tarde perfecta comiendo tu pizza preferida acompañada de una cerveza en tu bar favorito. En el otro lado, la pequeña tapa que aparece mágicamente junto a tu bebida, junto a la posibilidad de poder pedir algo de comer sin levantarte de la silla.

A veces la vida nos impone decisiones difíciles...

jueves, 5 de mayo de 2011

De trenes y horarios

La SNCF, red de ferrocarriles francesa famosa por sus sempiternos retrasos debidos a huelgas, problemas técnicos y demás catástrofes naturales, vuelve a impresionar a sus usuarios con el lanzamiento de un nuevo concepto: los trenes "de horario variable".

El concepto es simple; los usuarios podrán seguir reservando sus billetes con meses de antelación para así conseguir un precio reducido, pero no sabrán la hora exacta de salida del tren hasta alrededor de una semana antes del viaje. La razón aducida por la SNCF son las numerosas obras de renovación que la compañía que se ocupa del mantenimiento de las vías (RFF) está llevando a cabo. A mi humilde entender, no es más que otro tejemaneje comercial de la SNCF para no sólo justificar, sino poder permitirse cuanto retraso se le antoje.

Que luego dicen que los españoles somos impuntuales e irresponsables, pero que ya se sabe que quien ve la paja en el ojo ajeno...



Imagen: Llegaba tarde por culpa de las huelgas de la SNCF... Perdí mi trabajo por culpa de las huelgas de la SNCF... Ya sólo me queda morir, ¡pero no puedo por culpa de las huelgas de la SNCF!

viernes, 22 de abril de 2011

Profesión: burócrata

Visto en Montpellier:


Francia, país de la burocracia por excelencia, no deja de superarse a sí mismo, como muestra la nueva creación ministerial: la Dirección de la Reglamentación y de la Tranquilidad Pública. Según su propio cartel, se ocupan de la "vigilancia de la vía pública", los "perros peligrosos y mordedores" y el "entorno urbano". Preguntando entre mis amigos franceses, ninguno ha podido decirme en qué consiste su trabajo exactamente.

A mi todo esto me hace pensar en esta viñeta de Quino:

sábado, 12 de febrero de 2011

Semestre (no) aprobado

Hecho nº 1: El nivel de rigidez de la burocracia francesa ha vuelto a superarse a si mismo.

Hecho nº 2: Voy a matar a mi profesora de yoga.

Un poco de contexto: en Francia la carrera va por años, no por asignaturas separadas. Uno se inscribe a un año determinado de su carrera y si la media es mayor de 10 sobre 20, apruebas todo, y sino, repites, como en el instituto. Hay además una asignatura optativa cada año que, aunque no cuenta para la media, hay que tener para que te validen el año.

He aprobado todas mis asignaturas. Tengo una media más que decente, con mención incluida. He hecho todas mis asignaturas optativas. Y, sin embargo, la desgraciada que da las clases de yoga ha decidido no validarme su clase porque no contó bien mis horas de presencia. Resultado: en mi boletín de notas, una enorme mención: SEMESTRE NON OBTENU.

¿La solución propuesta? Repetir el año que viene. Quedarme en Aviñón un año más, pagar la matrícula completa de nuevo (les recuerdo que aquí la cosa va por años, no por asignaturas) y todo para dar una clase a la semana de yoga. Sí, sí, una hora y media semanal de yoga.

Yo la mato. A ella, al que ideó el sistema educativo superior francés y a la madre que les parió.

Por suerte, mis plegarias han sido escuchadas por ese ente todopoderoso que es la secretaria de mi departamento quien, con sus poderes infinitos, me ha validado la asignatura por decreto. Y porque, por lo visto, no soy la primera que se queja de dicha profesora. Y en mi nuevo boletín: SEMESTRE OBTENU.

¿No se suponía que el yoga era una actividad relajante? Porque no sé al resto, pero a mí me ha dejado de un estresado...

lunes, 22 de noviembre de 2010

Cliché

Los franceses no se lavan.

Los españoles comen paella mientras corren delante de un toro.

Los mexicanos llevan grandes sombreros y cantan rancheras mientras beben tequila.

Para todo aquel al que, como a mi, le fascine el mundo de los clichés, Cédric Villain, profesor de Artes Aplicadas de l'ESAAT de Roubaix (Francia), a creado un delicioso vídeo que recopila muchos de los tópicos que existen sobre su propio país. 

Su página web permite ver y descargar gratuitamente el vídeo en francés e inglés. Para la sección hispanohablante, aquí dejo la versión en francés con subtítulos en español.



Ya que estamos, ¿qué clichés os han dicho sobre vuestro país y cuáles tenéis vosotros sobre otros países?

lunes, 15 de noviembre de 2010

11 verdades, mentiras y otros datos de interés sobre los chicos franceses


Muchas hemos soñado alguna vez que viajábamos a París y vivíamos una romántica historia de amor con un francés de boina, camisa de rayas y baguette bajo el brazo. Tras varios intentos fallidos por fin he conseguido mi propio francesito, así que considero mi deber compartir con vosotras la pequeña lista de verdades, mentiras y otros datos de interés que he ido recopilando sobre los chicos franceses.

1. No llevan boina y raramente se ponen camisas a rayas. Eso sí, probablemente te traigan croissants o baguettes para desayunar. Además, el francés es de las pocas especies que no siente vergüenza cuando camina por la calle con un ramo de flores para su novia.

2. A los franceses les encantan las chicas extranjeras. En el caso de las españolas, nos ven como divertidas, pasionales y sensuales, y nos suelen preferir a las estiradas francesas que, en palabras de mi francesito, "se creen que son princesas y nosotros sus esclavos".

3. Si hablas aunque sólo sea un poquito de francés, ganas muchos puntos. El acento extranjero es otro gran plus ya que, aunque a nosotras nos parezca que tenemos un acento horrible, a ellos las erres y las jotas españolas les suenan exóticas y sensuales.

4. Pese a quejarse de cómo les tratan las francesas, ellos también van en serio en seguida. Tras lo que para ti son un par de "encuentros", él te considerará su novia, y en menos que canta un gallo vuestra relación será pública y oficial. Muchos se van a vivir en pareja al cabo de unos pocos meses y a la que te descuidas te hablan de fundar una familia.

5. Lo que en España conocemos como una "cubana", en Francia se llama una branlette espagnole (literalmente, una "paja española"). Únase al hecho de que las españolas solemos tener mucho más pecho que las francesas y puedes imaginar el número de veces que tu chico te lo mencionará.

6. La actitud de princesa de las francesas les ha obligado a evolucionar, por lo que la mayoría han aprendido a cocinar, lavar y planchar y lo harán sin rechistar e incluso puede que después te den un masaje (completamente verídico).

7. Vienen con un plus añadido: el acento. Ohlala, mon amour. Los franceses tienen un acento tan sensual cuando hablan español que hasta el manual de montaje de la estantería te parecerá sexy si te lo leen en voz alta.

8. El acento y la diferencia de idiomas os harán vivir situaciones absurdas y divertidas. Ya he conocido a alguno que creía que "Ramón" y "jamón" eran la misma palabra, y muchas españolas han dejado a sus novios cuanto menos asombrados cuando les han dicho que estaban constipées (que significa estreñidas, y no constipadas) o que se sentían débiles (que no significa débiles, sino tontas).

9. Les encanta la comida española y, si les dices que vas a hacer tapas, apreciarán cualquier cosa que les des y hasta rebañarán el plato.

10. Se interesan por la moda. Se dan cuenta cuando te cortas el pelo. Recuerdan gran parte de tu vestuario y te pueden decir cuál te queda mejor. Se preocupan por su apariencia (pero en el buen sentido, no a lo metrosexual).

11. Te llevarán a cenar a un romántico restaurante de luz tenue, sabrán (más o menos) qué vino elegir, te acompañarán hasta la puerta de tu casa y, en general, serán caballerosos. Como ya he dicho antes, las francesas los han domado bien así que, ¡aprovechadlo!

jueves, 14 de octubre de 2010

Veinte horas treinta

Cosa curiosa sin explicación plausible: los franceses dicen la hora en formato 24h. Por ejemplo, cuando quedan a las 8 y media de la noche, te dirán que quedan a las veinte horas treinta. No sé por qué, pero siempre me ha parecido un tanto robótico; qué se yo...

martes, 21 de septiembre de 2010

Diferencia horaria

Francia: hoy mis clases acabaron a las 11.

España: tal día como hoy, mis clases empezaron a las 11h30.

Busquen el error.

sábado, 24 de abril de 2010

Los personajes de Avignon


Mi mejor amiga y yo tenemos un juego apasionante para las horas de aburrimiento; sentarnos en alguna plaza de la ciudad a ver la gente pasar e intentar adivinar quién es de Avignon y quién no. Por estúpido que pueda parecer, a lo largo de los meses hemos logrado hacer un pequeño estudio sociológico de la fauna avignonense, que nos ha llevado a una aplastante conclusión: en la ciudad hay gente muy heterogénea pero, en regla general, si da miedo, es de Avignon.

Los resultados: de 10 personas que pasen, 4 van a ser turistas, 2 van a ser de origen árabe, 2 serán francesitos medios y los otros 2 serán individuos con pinta de expresidiarios y/o enfermos mentales.

Nuestro sistema no falla casi nunca, sobre todo en el último caso, y es que la ciudad acoge a varios personajes que pertenecen a la ciudad como lo hace el puente o la muralla. El chino que pasea borracho en bicicleta por la noche insultando a diestro y siniestro o la mujer que pasa las horas en su coche blanco forrado de papeles de periódico y te grita si te acercas sin querer son sólo dos ejemplos de las instituciones avignonenses que animan nuestra ciudad a diario.

París tiene la torre Eiffel y el Sena. Londres tiene el Big Ben y la reina de Inglaterra. Avignon tiene el puente y la gente rara. Cada loco con su tema.


FOTO: La bici de uno de los personajes de la ciudad, un vendedor de morralla que se pasea de plaza en plaza con el perro en la caja de atrás.

viernes, 2 de abril de 2010

Bienvenida al infierno, ¿en qué puedo ayudarle?


Escribo esta entrada desde mi cama con el pie en alto y el tobillo del tamaño de una naranja valenciana y el color de una ciruela madura; y es que el miércoles pasado me di una torta monumental en el antro infecto donde trabajo, gracias al asno de mi jefe que decidió que la mejor solución para limpiar el suelo era tirar un cubo de agua al suelo. Lo de secar el agua después ya no se le ocurrió, claro, y la menda se pegó una digna de un dibujo animado.

Pero lo mejor fue la reacción y el apoyo de la especie de orcos que dirigen el restaurante, que me tuvieron 40 minutos en la oficina rellenando papeles antes de dejarme ir al hospital, al que tuve que ir por mis propios medios porque no querían "meterse en problemas". Misma razón que mi jefe ha aducido para, en la declaración de accidente laboral, decir que él no estaba ahí ni sabía nada de cómo ni cuándo paso. Y, no contentos con ello, ahora me dicen que como no me reincorpore el lunes, estoy despedida.

Resulta paradójico que el organismo estatal dedicado a ayudar a los estudiantes universitarios ("Crous" es el nombre oficial, aunque personalmente lo he bautizado como Mordor) sea uno de los que peor tratan a los estudiantes trabajadores que contratan.

Que cada vez que haya vacaciones acaben nuestros contratos y firmemos uno nuevo a la vuelta para así no pagarnos dichas vacaciones está feo. Que vaya por mi cuarto contrato de duración determinada cuando el máximo legal son tres está muy feo. Que tenga que pasar 40 minutos convenciéndoles de declarar un accidente laboral del que ellos son responsables está muy, muy feo. Que encima me amenacen con despedirme es el colmo del colmo.

Eso sí, cada vez que paso a darles mi declaración de baja laboral, todos sonríen mucho y me preguntan qué tal estoy. Que aquí en Francia otra cosa no, pero educados lo son un rato.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Me quiere, no me quiere...


4 signos (casi) inequívocos de que un francés está intentado ligar contigo.



1. Te mira insistentemente (a menudo en la lejanía). Probablemente necesite un tiempo para reunir el valor para acercarse a ti - o varios grados de alcohol, dependiendo del elemento. Consejo de amiga: si además de mirarte comienza a seguirte, esto rara vez se considera un gesto romántico, ni siquiera en Francia.

2. Te saluda con un "Coucou !" en lugar del habitual "bonjour" o "salut". "Coucou" es la versión ñoña de "hola", algo así como "¡Holita!". Un francés sólo saluda así a alguien con el que no teme mostrar su lado más cursi, a menudo únicamente a la novia, así que probablemente está intentando mostrarte lo sensible que es.

3. Te dice que tu acento es encantador/adorable/monísimo. Los franceses encuentran los acentos extranjeros horriblemente espantosos, vengan de donde vengan, y suelen reírse de ellos (el francés educado se reirá a tus espaldas, aunque si hay confianza lo hará también delante tuya). Si encuentra tu acento monísimo suele querer decir, por extensión, que te encuentra monísima a ti también.

4. Establece contacto físico. El signo definitivo. El francés bien educado es capaz de realizar las acrobacias más complicadas para evitar el contacto físico con cualquier persona, sea familia, amigo o enemigo, y mira con horror a cualquiera que intente tocarle, intencionada o inintencionadamente. No hay más que verles alargando el cuello cual tortuga para evitar tocarse mientras se dan un beso al saludarse. Cuando un francés establece contacto físico deliberado, querida, le tienes en el bote.


Así que, chicas, si veis que ese chico tan mono os manda al menos uno de estos cuatro signos (o todos a la vez), quizás sea el momento de guiñarle el ojo y lanzarle vuestra sonrisa más seductora...



(Nota para ellos: lo siento, ninguna chica ha intentado ligar conmigo así que no sé cómo lo hacen exactamente, aunque sí puedo decir que son de las que insinúan muy, muy sutilmente y esperan a que él le llegue la inspiración divina y se les acerque. Lo siento, chicos.)



En próximos episodios: ventajas y desventajas de tener un novio francés.

sábado, 20 de febrero de 2010

Noche de cine

Pese a llevar ya casi tres años viviendo entre galos, sigo cayendo como una tonta en las mismas trampas, como por ejemplo, las noches de cine.

Y es que a mi, cuando mis amigos me invitan a ir al cine, pienso en la película, en tomar algo, dar una vuelta y en general pasar un rato juntos. Una salida entre amigos, vamos. Sin embargo, desde mi llegada a estas tierras, una "noche de cine" quiere decir, literalmente, una noche de cine. Punto.

Para que os hagáis una idea, así fue mi última salida a ver una película, un sábado hace un par de semanas:

21h mis amigos me recogen con el coche en la puerta de casa para ir directos al cine.
21h20 llegamos al cine y compramos las entradas.
21h40 empieza la película.
00h10 termina la película (que, además, fue un tostón, dicho sea de paso).
00h35 mis amigos me dejan de nuevo en la puerta de casa. Fin de la noche.

Duración total de la noche: 3h30
Duración total de la conversación: 20 minutos en el coche de camino al cine + 10 minutos en la cola de las entradas + 20 minutos en el coche de vuelta a casa.

Y lo mejor es la cara de tonta que se me queda cada vez que, tras acabar la película, pregunto: ¿y ahora qué? y me responden: ahora a casita, que ya es tarde.

Noche de cine a la francesa. Yuju.

viernes, 12 de febrero de 2010

Fashion victim


He estado rescatando entradas que quería colgar hace tiempo pero que la vida agitada que llevo me ha impedido colgar en su momento, así que los iré colgando así de a poco.

Para empezar, un pequeño diseño tontorrón sobre mi cambio de peinado hacia un estilo más "francés"... ¿Que cómo es el estilo francés? Muy sencillo; solo hay dos tipos, que en realidad son uno: flequillo extra-largo con raya en el lado derecho y un primoroso degradé, o flequillo largo perfectamente recto que te impide ver lo que tienes delante.

Os dejo adivinar cuál me hizo la peluquera...



Y una que ya tiene cierta tendencia a chocarse con todo en plenas facultades, está viendo venir la leche que se va a dar ahora que solo ve a medias... Para que luego hablen de fashion victims...


jueves, 11 de febrero de 2010

Del acento español y otras barbaridades

Tras dos años y medio triscando por estas tierras a una le queda poco acento de su tierra (¡menos mal!), lo que siempre me ha dado el inmenso placer de poder reírme de los pobres españolitos que dicen barbaridades al equivocarse pronunciando una letra de nada...

Ayer sin embargo fui yo la que sufrí un ataque de acento español mientras jugaba a hacer pompas de jabón con un par de mis colegas de curro (de lo que ya hablaremos otro día). Y es que, aviso a navegantes, hay mucha diferencia entre la "u" (pronunciada con boquita de piñón, como si fuera una "i") y la "ou" (nuestra "u" española, y por ello la que siempre tendemos a decir).

Y esta "mínima" diferencia que normalmente no tiene mayores consecuencias supuso que aquí la autora en lugar de decir "regarde quelle grosse bulle !" (¡mira que pompa más grande!) dijera a sus compañeros "regarde quelle grosse boule !" (¡mira que cojón más grande!)...

Mis compañeros deben de estar riéndose todavía...

Menos mal que nuestros contratos no dependen de nuestro exquisito lenguaje...

sábado, 12 de diciembre de 2009

Doucement

Hace unos días le explicaba yo a un amigo que vino a verme: "Aquí en Aviñón su palabra favorita es doucement, es decir, tranquilamente. La vida de Provenza tiene su propio ritmo, mucho menos estresante que el que tenéis en las grandes ciudades".

Al día siguiente, un soleado sábado de paseo y mercadillo, escuchamos de repente a lo lejos un estruendo de cláxones de coche pitando a todo trapo. "Una boda", le expliqué, "pitan porque acaba de terminar la ceremonia y van hacia el restaurante a comer". Mi amigo sonrió. "Es curioso, cuando yo escucho un claxon pienso en atascos y malhumor, y aquí tú ni te lo planteas; es una boda porque no podría ser ninguna otra cosa".

Yo me encogí de hombros. "Ya te lo dije, aquí las cosas van doucement".